| Desde
pequeña he crecido con la idea de que todos tenemos un ángel de
la guarda que nos cuida y protege desde el cielo. Recuerdo que
muchas veces en medio de mi desesperación hablé con él, le supliqué
clemencia... imaginé su rostro junto al mío, su mano en mi hombro...
mas por alguna extraña razón jamás sentí su presencia junto a
mí. Esto muchas veces me llevó a pensar que no existían ángeles,
que sólo eran una bella ilusión, algo en lo que necesitábamos
desesperadamente creer... La vida con sus golpes me ha hecho caer
una y otra vez, muchas veces incluso he creído no tener fuerzas
para volverme a levantar, el miedo me ha hecho desvanecer... En
una de esas caídas vi a mi ángel, me sujetó y me ayudó a seguir
andando, al ver que mis piernas flaqueaban me dio su mano y caminó
a mi lado. A medida que avanzábamos nuestros pasos más me unieron,
superé el dolor y se abrió una puerta a la esperanza. Pronto comenzó
a nacer en mi corazón un cariño tan profundo que me llenó de felicidad.
Comprendí que en realidad si existían los ángeles, mas mi ángel
no está en el cielo, está aquí, a mi lado. Mi ángel es una persona
a los ojos del mundo, mas con un corazón tan inmenso como el mismo
cielo. Y es que, ¿qué es un ángel? Para mí un ángel es alguien
que está dispuesto a ayudarnos, a darnos lo mejor de sí, a querernos
como necesitamos que nos quieran. Por eso yo hoy quiero dar las
gracias a mi ángel de la guarda por todo lo que hace por mí. Muchas
veces escribimos porque sentimos dolor, porque escribir de alguna
manera nos ayuda a que ese dolor desaparezca, yo hoy escribo porque
siento agradecimiento, amistad y mucho cariño. Sin ti hoy no habría
nadie que pudiera leer mis relatos, tú me animaste a creer en
mí, a trazarme metas y a sentirme segura de poderlas alcanzar.
Eres alguien muy, muy especial, como dije antes tú eres mi angelito
de la guarda. No sé si querrás permanecer en mi vida para siempre
o si sólo estás de paso en ella, en cualquier caso quiero que
sepas que tú siempre formarás parte de mí. Tu amistad es el más
valioso de los tesoros y formar parte de tu corazón el más bello
de los regalos. Quiero hacerte un homenaje a ti, a mi ángel, por
ser tan especial y por hacerme tocar el cielo con mis dedos cuando
voy de tu mano. ¿Sabes lo más bonito que tengo? El cariño que
late aquí dentro, lo reparto a todo el que lo quiere y para ti
tengo reservados los latidos más fuertes. Anoche estuve hablando
con Dios, le dije que te merecías todo lo mejor y le prometí que
mientras yo viva jamás te faltará un motivo de alegría. Gracias
Dios, gracias por enviarme al más noble y maravilloso de tus ángeles,
gracias por darme la oportunidad de sentirme valorada y querida.
Ahora sé lo que es la amistad verdadera, sé lo que es darlo todo
y recibir todo a cambio. Y a ti angelito mío,. “A ti te
dedico mis relatos, a ti que has depositado toda tu confianza
en mí, a ti que me has protegido bajo tu corazón. Yo también quiero
protegerte, quiero ayudarte y puedes tener la certeza de que pase
lo que pase jamás te fallaré. Recuerda que la estrella más luminosa
de todas es tu corazón, te quiero mucho.” |