La vieja fábrica
LA VIEJA FÁBRICA
Foly Galán
... Para Vanesa Murcia Cobos por leerme habitualmente...
Capitulo 1
LA CIUDADELA
... El desmesurado crecimiento de algunas ciudades, ha forzado el desplazamiento de muchas fábricas o industrias y oleoductos, que finalmente han debido reducir o trasladar sus instalaciones a otras zonas más alejadas de cualquier núcleo poblacional. Por lo tanto, en ciertas metrópolis, lo que antes era tan sólo la periferia, y donde en principio se hallaban exclusivamente polígonos repletos de naves industriales y grandes factorías, ahora se proclama paulatinamente como centro neurálgico de la urbe renovada.
... En uno de esos hipotéticos polígonos industriales, cada vez más acorralados por la golosa ambición metropolitana, se encuentran los restos semi-derruidos de "Chemical-Factory": una fábrica de productos químicos que, aparentemente, fue construida con capital extranjero durante la década de los años sesenta, y que, pocos años después, sería destruida por un espectacular incendio, supuestamente intencionado, que además acabó con las vidas de cuatro personas: el vigilante nocturno de las instalaciones, un ingeniero químico y dos hombres desconocidos de mediana edad, a los que jamás se llegó a identificar y que, presuntamente, fueron los que provocaron el incontrolable fuego que, en menos de una hora, devoró vorazmente la práctica totalidad del recinto.
... A pesar de los arriesgados esfuerzos del voluntarioso cuerpo de bomberos, la inflamabilidad de los productos químicos almacenados en aquel lugar, dificultó extremadamente las labores de extinción de las llamas que, acompañadas inicialmente por varias monumentales explosiones, arrasaron con todo el edificio casi instantáneamente, convirtiéndolo en pasto del impresionante fuego que, junto con la espesa nube de humo negro, sería visible desde cualquier rincón de la provincia.
... En su época, se rumoreaba que dicha fábrica era tan sólo una tapadera, para ocultar unos laboratorios subterráneos en los que se experimentaba con animales, a los que se les inoculaba productos bioquímicos, con el fin de ocasionarles determinadas mutaciones genéticas, alteraciones en sus instintos básicos o primordiales, y todo tipo de modificaciones radicales en su anatomía y en sus hábitos o conductas más naturales.
... Tras el violento incendio, se especuló sobre la posibilidad de que los dos supuestos pirómanos fallecidos, a los que indudablemente se acusaba de provocar el fuego, fueran militantes de algún tipo de grupo, colectivo o asociación, que luchaba en contra de la experimentación con seres vivos; aunque nunca se llegó a demostrar tal hecho, ni tampoco se encontraron restos de ningún animal, o cualquier otro indicio que delatara la presencia de un posible laboratorio clandestino en dicha área.
... En la década de los años ochenta, todas las fábricas y naves industriales colindantes, fueron siendo desmanteladas progresivamente y trasladadas a otras ubicaciones, o a distintas provincias, dando pie al ocasional oportunismo de algunas familias de raza gitana, que se asentaron en dicha zona y comenzaron a construir sus ciudadelas de barracones, chavolas y autocaravanas; aprovechando temporalmente el clásico y habitual retraso burocrático, que ralentizaba el inminente avance urbanístico que, en un periodo muy breve de tiempo, invadiría todos esos terrenos, obligando a los gitanos a tener que abandonar sus eventuales domicilios para trasladarse también a otros lugares.
Capitulo 2
CONSTRUCCIONES Y DERRIBOS
... En una de esas improvisadas ciudadelas, levantadas en uno de los solares de la antigua zona industrial, vivía un niño gitano de doce años llamado José Manuel, al que le encantaba realizar rutinarias expediciones por los alrededores, generalmente en solitario, ya que disfrutaba enormemente jugando a explorar todos los recintos colindantes: buscando "tesoros", cazando palomas, ratas y ratones; o descubriendo recónditos escondites, en los que refugiarse y protegerse de las jaurías de perros asilvestrados que, incansablemente, patrullaban las inmediaciones y que, preocupantemente, en más de una ocasión, le habían perseguido hasta dichos rincones con la insana intención de atacarle y devorarle.
... Cuando tenía tan sólo nueve años, José Manuel tuvo que permanecer varias horas en uno de esos escondrijos, manteniendo a los canes a raya a base de pedradas, hasta que, afortunadamente, sus familiares, al ver que anochecía y el muchacho no regresaba a casa, comenzaron a buscarle y, tras escuchar sus gritos y localizarle, lograron ahuyentar a los fieros animales, para que él pudiera salir al fin y ponerse a salvo; posteriormente, el niño le confesaría orgullosamente a sus padres, que aquellos perros le daban más emoción a sus correrías por los ruinosos edificios abandonados y por los inmensos solares.
... Unos pocos días antes de que éstas familias gitanas fueran expulsadas violentamente de dicho lugar por las fuerzas del orden público, José Manuel descubrió el polémico secreto que, efectivamente, encubría la vieja y controvertida fábrica de productos químicos. El muchacho, casualmente, encontró unas grietas en el suelo que días antes no eran visibles y, cuyas dimensiones, le permitían entrever una especie de pasillo o corredor subterráneo por el que finalmente logró colarse, portando una pequeña linterna de bolsillo con la que pudo investigar el lugar a fondo.
... Probablemente, las detonaciones de los barrenos efectuadas en un solar colindante, en el que perforaban concienzudamente, con la intención de construir el gran parking subterráneo de un futurista centro comercial, que lógicamente dispondría de múltiples mini-salas de cine y daría cabida a restaurantes o establecimientos de todo tipo, habían sido las responsables de dichas grietas en el deteriorado pavimento de hormigón. Ahora, el misterioso laboratorio clandestino, cuya secreta y única vía de acceso había sido sepultada por los derrumbamientos ocasionados por el incendio y por las descomunales explosiones de los productos químicos, le revelaría al joven José Manuel lo que hasta entonces se había mantenido inexorablemente oculto en las entrañas de aquel solar.
... Cuando José Manuel regresó a reunirse con sus familiares y vecinos más allegados, les contó con todo lujo de detalles cual había sido su hallazgo y, posteriormente, éstos le acompañaron, para confirmar, por ellos mismos, que lo que el muchacho afirmaba era totalmente cierto; pero, lógicamente, luego acordaron de mutua unanimidad guardar silencio al respecto: pensaban, que por ser ellos quienes eran, los payos nunca les tomarían en serio.
... Al día siguiente, las obras del grandioso y novísimo centro comercial, propiciarían unos oportunos derrumbamientos en el solar colindante, que sepultarían definitivamente las evidencias de los oscuros experimentos de "Chemical-Factory": en cuya parcela, muy posiblemente, ahora se hallará una preciosa plazoleta con una fuente, o con el busto de algún personaje ilustre, o hasta puede que te encuentres con una concurrida terminal de autobuses...
Fin